miércoles, 22 de octubre de 2008

Hoy es el turno del 2.0, Hoy es el turno de Daniel Solana

¿Cómo usar la web 2.0 sin ofender a los usuarios más puristas, sin perder negocio, sin machacar una marca?

Las marcas deben aprender a comportarse en el nuevo entorno digital y replantear profundamente su lenguaje.

Es urgente que lo hagan.

Porque mientras empleen el viejo y encorsetado lenguaje de la publicidad comercial tendrán serias dificultades en conectar con un público cada vez más mayoritario que ya no se deja seducir simplemente con un mensaje unidireccional ingenioso o una imagen impactante.

Las marcas están acostumbradas a hablar gritando.

Gritan. Gritan para ser oídas en pases interminables de spots, en una página de prensa, en una cuña de radio.

Necesitan gritar para sobresalir entre tanto ruido publicitario.

Han aprendido a hablar de ese modo, y no saben hacerlo de otra manera, así que cuando llegan a Internet compran un banner y gritan en él.

Pero en los nuevos entornos de comunicación publicitaria debe plantearse un nuevo tipo de comunicación, basada en el intercambio, en el diálogo, en la intimidad, en la relación a largo plazo.

A nadie le gusta que le griten en una conversación íntima.

Actualmente cuando un anunciante se plantea cómo abordar su comunicación publicitaria en este nuevo entorno piensa dónde colocar su anuncio y cuál debe ser la creatividad que pondrá allí pero no se plantea que debe despojarse del viejo traje de comercial charlatán y comportarse de otra manera.


¿Cuál es la principal diferencia entre como se aborda la publicidad tradicional y como debe / debería abordarse en el entorno digital?

Pues para Daniel hay una clara diferencia entre la aproximación al mundo digital basado la mentalidad de la publicidad tradicional, que pone el cebo en la trampa y espera pacientemente a ver cuantas piezas caen, el formato banner sería el máximo exponente. Este tipo de “caza” sería el modelo yang.

Opuesto a él tendríamos el modelo ying: la web, donde se debería crear un espacio diferente, tranquilo, sin “objetivos militares” o de caza tradicionales No tiene sentido traer a los que ya son clientes o están convencidos de poder serlo, a un espacio web, donde les vamos a machacar literalmente con dardos, en forma de mensajes comerciales. Duele, duele que te bombardeen una y otra vez.

Quién sabe hacia donde evolucionará el mercado en los próximos meses. Cuando los blogs entraron en escena, rompían con un momento en el que la web era un medio más dentro de la estrategia publicitaria de las empresas. Algo similar debe ocurrir con la web: tiene que ser el lugar donde por mutuo acuerdo, el usuario se tome su tiempo en torno al producto, la marca, el servicio. Y las empresas sepan proveer ese espacio, crearlo para el usuario.




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